La ORGANIZACIÓN POPULAR VENEZOLANA, vista a través de sus fiestas

En Venezuela encontramos fiestas de tradición que tienen más de 150 años de celebración; sin embargo pocas veces visibilizamos la organización externa como eje fundamental para su permanencia en el tiempo. Por lo general nos conformamos con reconocer la organización interna de la fiesta y no, la externa, responsable de acordar con las autoridades civiles y/o eclesiásticas los espacios de lugar y tiempo para su desarrollo, pues no siempre, ambas organizaciones, son asumidas por las mismas personas.

Las fiestas tradicionales venezolanas se desarrollan durante todo el año, podemos asegurar que nuestro país es un territorio alegre y festivo. La fiesta o celebración es un tiempo extraordinario donde la cotidianidad se detiene para darle espacio a los mitos y ritos que la sustentan, se desarrollan en un espacio físico determinado que, en el caso de las tradicionales, se convierte en el lugar antropológico (Augé, 2000). Encontramos fiestas de diversos orígenes: a) relacionadas a la religiosidad del catolicismo popular, b) tradicionales no vinculadas a la religión, c) santos patronales, d) nacionales o patrias, e) familiares, f) de descendencia yoruba, g) ferias, h) peregrinaciones, i) festivales, entre otras. Por lo extensivo de nuestra diversidad organizacional en Venezuela, solo haré referencia a las vinculadas con la tradición. 

 

A pesar de la diversidad enunciada, observamos que para el foráneo, que se acerca a la tradición con la mirada exótica del turista o del folklorista, ésta se desarrolla en uno o dos días, pasando desapercibida la organización. En la celebración de nuestras fiestas tradicionales los preparativos se realizan con no menos de diez meses de anticipación, incluyendo un proceso posterior de evaluación; aunque muchas veces no está registrado, si está sistematizado en la experiencia de quien asume responsabilidades en su desarrollo.

 

Estas se dan en un tiempo y lugar determinado congregando a los pobladores y visitantes por diferentes razones: pago de promesa, peticiones, devoción, tradición, comercial; pero especialmente para fortalecer el sentido de pertenencia, el arraigo a la comunidad, el encuentro con los amigos/as, vecinos/as y familiares, quienes tácitamente acuerdan cada año el reencuentro entre los paisanos/as, quienes, hasta hace poco, se desplazaban desde cualquier punto del planeta para estar en su pueblo el día de la fiesta. 

 

Observamos que en los últimos 6 años, aproximadamente, los migrantes venezolanos, se agrupan a través de las redes sociales para reencontrarse en la celebración que es reproducida en el país que los acoge. Así conocemos que en algunos territorios latinoamericanos, incluso europeos, celebran a San Juan Bautista con tambores. Aquí podemos señalar la variante de que el lugar antropológico de Venezuela, se convierte en el lugar-tiempo interno (Velis, 2016), que arraiga a los venezolanos a su Patria. Son espacios internos o externos, públicos o privados, dependientes del poder constituyente, que fortalecen los recuerdos, que son el umbral desde donde miramos el mundo. Para ello, es imprescindible la organización.

 

Es importante acotar que las formas de organizaciones populares y tradicionales no han sido reconocidas legalmente por el poder constituido, aun cuando el articulado de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) lo prevé. Por lo tanto se han visto obligados/as a estructurarse en asociaciones civiles o fundaciones que tienen carácter legal, y se configuran según el código civil. Asimismo, encontramos Empresas de Propiedad Social (EPS), las cuales deben ser avaladas por el Consejo Comunal y el Ministerio del Poder Popular para las Comunas. Estos tipos de organización legal se requieren para acceder a recursos del Estado; sin embargo, dentro del ritual se mantiene la organización tradicional. Este tipo de organización previamente enunciadas, podríamos llamarlas externas, porque dentro de la festividad existe otra jerarquía que llamaremos organización interna.

 

Las Cofradías o Hermandades

Son congregaciones de creyentes que tienen en común una devoción y su finalidad es mantener la tradición y el rito; además de fortalecer los lazos de solidaridad entre los cófrades, pueden ser: penitenciales, sacramentales o de gloria. Estas organizaciones están vinculadas con la religión católica establecidas según los cánones del Código de Derecho Canónico y su estructura jerárquica está conformada por un presidente o hermano mayor, un teniente responsable de suplir al hermano mayor, mayordomos, consiliarios o fiscales, secretarios, priostes, camareros, camareras, diputados, diputado mayor, diputado de juventud o relaciones públicas, diputado de caridad, diputado de cultos, capillero y los hermanos/as cófrades. Aquí podemos mencionar a las vinculadas a Santísimo Sacramento del Altar, el Corpus Christi, responsables mayoritariamente de la celebración de los Diablos Danzantes, o de las procesiones del Santísimo en Semana Santa. Sin embargo, apreciamos a lo interno de la celebración de los Diablos Danzantes, existe otro tipo de organización o jerarquía, que varía según la localidad: en San Francisco de Yare, son primer y segundo capataz, capataz mujer, arreador, Cajero Oficial y los Diablos rasos. En Naiguatá, son primer, segundo, tercer, cuarto y quinto Diablo Mayor, Cajero Mayor y Diablos rasos, solo por nombrar dos. Actualmente, encontramos la Cofradía de Diablos Danzantes de Corpus Christi de Venezuela la cual agrupa a 10 festividades.

 

Sociedades Religiosas

Grupos de personas que se organizan y estructuran en torno a la celebración de una fiesta de la religiosidad popular, tienen como objetivo la recolecta de los fondos para la celebración, el ensayo de los y las participantes, convocar a los pueblos aledaños para su cooperación en la festividad; así como la “mano vuelta”, es decir, coordinar la intervención de los devotos en las fiestas vecinas como es el caso de los Giros de San Benito en San Rafael de Mucuchíes, estado Mérida, quienes se estructuran jerárquicamente a lo interno en mayordomos, capitanes, y los socios, quienes participan pagando promesa a través del bailes o acompañando la procesión y cargando el santo. También se encuentra la Sociedad Venezolana de Diablos Danzantes (SOVEDAD) que durante varios años se responsabilizó de realizar el Encuentro Nacional de Diablos Danzantes en diferentes localidades del país.

De igual manera, en Caracas, de reciente data, la Sociedad de Sanjuaneros que se organizan para los encuentros de San Juan Bautista y los de Santos Negros, (San Juan, San Pedro y San Benito); y la Sociedad Tamunanguera, cuyo objetivo es apoyarse para la celebración de la fiesta a San Antonio de Padua en Caracas, pues es una fiesta oriunda de la región occidental, especialmente del estado Lara. La Sociedad agrupa a los amantes del tamunangue, bien sea por devoción, promesa y/o tradición, quienes se reencuentran en cada fiesta y fortalece el sentido de pertenencia entre los socios, es decir, un lugar de tiempo interno, porque el lugar físico es variable. 

 

Gobierno

Está forma de organización interna la encontramos en la fiesta de San Benito en Bobures estado Zulia, su estructura jerárquica está conformada por un Mayordomo o Mayordoma, Primer y Segundo Capitán del Vasallo o Capitán de Plaza, Primer y Segundo Capitán de Lengua, Capitán o Director de Brigada, Director de Banda u Orquesta, Tamboreros y Abanderados.

 

Podemos mencionar otras formas de organización tradicional

En los Santos Inocentes, Los Zaragozas en Sanare estado Lara, se estructuran de la siguiente manera: (1) capitán mayor, (1) capitán menor, (1) capitana, (1) abanderado, los Zaragozas y el conjunto musical. Del mismo modo, Los Pastores del Niño Jesús en San Joaquín estado Carabobo se constituyen: El niñero o cargador de la imagen, el cachero, el estrellero, los pastores, las pastorcillas, el titiriji, el viejo y la vieja.

 

Familiares

Está forma de organización es invisibilizada o se desdibuja en un colectivo, sin embargo encontramos en muchas de nuestras celebraciones que la responsabilidad de su desarrollo recae sobre una familia aun cuando cuente con el apoyo y la participación colectiva del pueblo. Ejemplo de ello, es la familia Corro en el San Juan Bautista de Naiguatá, el San Juan de Caraballeda, responsabilidad de Olga Silva y Manuel Alegría. Mientras que en Caracas, parroquia San Martín, barrio El Guarataro, la familia Lira celebra el San Juan Bautista de Cata, -conocido como el San Juan Ruso-; y, para no seguir extendiéndonos en la gran cantidad de ejemplos que podemos ofrecer, la Paradura del Niño Jesús, en Niquitao, Boconó estado Trujillo, fiesta cuyos gastos son asumidos por la familia Pérez. 

 

Grupos de Proyección

La devoción al Niño Jesús en la parroquia Carayaca, del estado La Guaira, cuyo promotor es el grupo “Voces Risueñas de Carayaca” de la familia Pérez. La fiesta de San Juan Bautista de Osma, que está bajo la responsabilidad del grupo “Café y Panela” cuyo director es Alí Rivas. Asimismo encontramos en el estado Lara, Barquisimeto, en el Barrio Unión, al grupo “Uyama”, responsables del tamunangue el 13 de junio. En Caracas el grupo “Autóctono de La Vega”, realiza la celebración de San Juan Bautista. También citamos El Jorozcopo, fiesta de Joropo tuyero, que se inició para celebrar el cumpleaños del Maestro de la Danza Omar Orozco, y que ha sido asumido por el grupo de proyección Danzas Itanera, con la participación de sus integrantes activos o no, quienes incluso apoyan la fiesta desde el exterior, y se sigue celebrando a pesar del fallecimiento del maestro en el año 2016.

 

Organizaciones No Gubernamentales

Podemos mencionar a las ONG: Centro de Educación Artística “Andrés Eloy Blanco” (CEA) y la Fundación Parranda de San Pedro “23 de Enero”, responsables de dos (2) de las parrandas de San Pedro de Guatire, estado Miranda. Asociación Diablos Danzantes de Naiguatá y la Fundación “Pepé Cabrera” promotora de la cabalgata de los Reyes Magos, ambas de La Guaira. 

 

Comerciales

Es importante señalar este tipo de organización, la cual he querido desvincular de las ONG, porque su carácter tiene fines comerciales a partir de la tradición. En la mayoría de las fiestas de tradición existe un espacio para el comercio, pues durante los días de la celebración se incrementa en consumo de bebidas alcohólicas, alimentos y granjería, lo que trae ingresos adicionales al pueblo. Así observamos como en el espacio de la fiesta se prevé un lugar para la venta. En la fiesta de San Juan Bautista de Naiguatá, en el año 2018, pude apreciar que el pueblo se organizó para que las ventas fuesen asumidas por los lugareños, quienes previamente habían dado una colaboración por el espacio. Sin embargo, este punto se refiere a pequeñas empresas que arriendan locales para la celebración de joropos, especialmente el joropo mirandino, central o tuyero, con la finalidad de que las parejas bailen y consuman; en algunas oportunidades se cobra entrada para la cancelación de honorarios a los músicos, quienes viven de su profesión, sucede especialmente en la ciudad de Caracas, los Valles del Tuy y Guatire, estado Miranda.

 

 

Esta diversidad de organizaciones sociales, del poder constituyente, han hecho posible consolidar por más de ciento cincuenta años el vasto calendario de fiestas tradicionales y populares de Venezuela; observamos como en las dinámicas sociales se suceden transformaciones en las organizaciones que se van adaptando a los nuevos tiempos e incorporando las tecnologías para la articulación en redes, tales como grupos de whatsapp, Facebook, instagram, twitter, entre otras. Se nos ha invisibilizado en nuestro imaginario está dinámica porque la vemos con la lupa de la tradición en el pasado, y no la tradición en la contemporaneidad.

Fuentes de Información

Augé, M. (2000). Los no lugares. Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad. Margarita Mizraji, Trad. Barcelona, España: (ed.) Gedisa. (Trabajo original publicado en 1992)

Bachelard, G. (2002). La poética del espacio. Ernestina de Champourcin, Trad. México: Fondo de Cultura Económica (Trabajo original publicado 1957)

Orozco, O (2009) ¡Ay Como Loco! San Juan Bautista de Caraballeda estado Vargas (La Guaira). Documental.

(2010) Cargadores de Promesa. Sanare estado Lara. Documental, Venezuela.

Pizano, O (2004) La fiesta, la otra cara del patrimonio. Valoración de su impacto económico, cultural y social. Colombia. Edición del Convenio Andrés Bello. 

Velis, A (2016). Educar en la Diversidad: Construcción de Espacios Educativos Identitarios en la Venezuela del Siglo XXI. Venezuela, Trabajo de postgrado para optar a la Maestría en Ciencias de la Educación, UNESR, Pág.182.

Foto Portada: Harold Palacios. Jorozcopo 2018

One Comment
Omar Orozco, el maestro de la danza - Haiman El Troudi
19 octubre 2020 12:08 am

[…] Con información de Así Somos N°6, Todos Adentro, Venezuela Sinfónica, Globedia y Bululú […]

Deja un comentario